Cuatro profesionales en el piso, dos productoras, un operador técnico, seis móviles, la locutora Flavia Rojo, Pato Arrieta, en deportes, el jefe de periodistas Fernando Pazos y el conductor Juan Carlos Carrizo. Así se arma "La mañana de la 12" (AM 590 y FM 99.1), que según la medición de diciembre encabeza el rating en la provincia.
Con notas y entrevistas, un sistema por el que los mensajes aparecen directamente en la pantalla y se leen, las quejas y reclamos de los vecinos, y el diálogo directo con los oyentes, la radio "conserva su magia, su fantasía", observa Carrizo, que cumplió 40 años como locutor. Y no se cansó. "Sí, ahora con más kilos y menos pelo, seguimos activos, porque amo la radio", cuenta, mientras confiesa que todos sus días giran alrededor de la información y de la actualidad que va chequeando cada hora. "De lunes a viernes soy un monje, me cuido mucho; rigurosa dieta, no consumo nada frío y camino: pero mientras lo hago, sigo pensando en las notas del día siguiente", resume el conductor de voz inconfundible.
Repartido entre la radio y la televisión cuando se levanta, a las 5.30, lee el diario en el bar de la esquina de la emisora a las 7.20. "El rating se mide en la repercusión y en la tanda publicitaria, que en nuestro caso, es lo más gordo de la carpeta, como se decía antes. Mi mensaje es claro, y va dirigido a los padres y a los abuelos, no a los chicos; me escucha un público adulto", revela, cuando se entusiasma contando anécdotas y de qué forma, a través del programa, pueden resolverse situaciones. "Hace unos días una nena de seis años se había perdido y la trajeron aquí; la saqué al aire para que dijera su nombre, a qué escuela concurría y qué hacía -detalló-. Y fueron los taxistas los que contactaron y trajeron a su padre; los taxistas son muy solidarios con nosotros, muy serviciales".
"Tengo la suerte de trabajar en la radio más escuchada por los tucumanos", destacó Carrizo.